#PR Día del libro

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    España, ese país de extremos, ha pasado de no tener publicaciones sobre música popular, (salvo aquellos libritos de ediciones Júcar) a pegarse un atracón bibliófilo que desborda los anaqueles de cualquier librería. La maravillosa avalancha de libros es de tal calibre que resulta difícil hacer la selección para escoger los mejores para las listas de “Los mejores libros musicales” que cualquier publicación tiene. 

    ¿Por qué han llegado de repente este número? Primero, porque había un buen número de biografías o libros fundamentales que no estaban traducidos al castellano y ha sido en estos últimos años cuando la editoriales han visto que hay un mínimo mercado para esos textos. Además, eso ha coincidido con un afán de muchos músicos por escribir. Novela, biografía o poesía, son géneros que muchos músicos cultivan y en muchas ocasiones mantienen un buen número de ventas. Es cierto que ha bajado el número de ventas de los libros, no tanto por la llegada del e-book, sino porque cada vez se frecuenta menos las librerías y se ha perdido en gran parte esa compra casual. Pero lo que nos interesa es saber porqué, a diferencia de los discos, todavía se venden libros (musicales).

    1. Popularidad. Un libro escrito por un músico más o menos popular hereda el peso y la popularidad de quien lo firma. No hace falta que ese libro esté bien escrito para competir con otros textos de escritores, sus seguidores comprarán ese libro por fan-atismo.
    2. Cotilleo. Algunos discos nos han afectado de tal manera que la historia de esas obras o de quien las ha hecho nos interesa más que otras cosas. Pero, además, muchos de los discos que se venden son biografías. Y la vida de los famosos nos interesa. No hace falta que nos guste su música. Podemos ver la serie de la vida de un artista si es interesante y la de muchos músicos la es. El libro de Mötley Crüe atrapa casi a cualquiera aunque no conozcas ni una sola canción. 
    3. El libro de papel aún tiene vida. Esto se puede aplicar para todos los libros, sean musicales o no. Es cómodo, es ergonómico, en muchos casos es más fácil de coger que el libro electrónico. Pero es que además son un regalo perfecto. Si alguien es seguidor de un grupo, apenas tiene sentido comprarle un disco de esa banda (seguramente ya los tendrá todos, o están en streaming), pero es muy posible que haya un libro sobre ellos.
    4. Poemas. Posiblemente sea la época en la que más libros de poesía se están vendiendo. Miles y miles. Algunos son de poetas que han comenzado a publicar en redes y que han capturado y explicado los problemas de toda una generación. Pero en muchos casos son poemarios de cantautores de gran éxito. Los seguidores sienten que la obra musical se complementa con su obra literaria. 
    5. Ley de compensación. Muchos de los libros que están saliendo son sobre discos esenciales de nuestro país o sobre artistas y movimientos que no habían recibido la atención adecuada. Teníamos una gran laguna sobre nuestro propio patrimonio que, poco a poco, se va cubriendo. No sólo han aparecido textos de músicos, sino también productores, críticos o managers que poco a poco van contando nuestras historia musical.