Este año la entrada de la primavera ha pasado desapercibida. #PremioRuido ha preparado una maravillosa playlist para darle la bienvenida.

    spring1

    https://open.spotify.com/playlist/6R4IWNIsFjjq7MzZFnzbXG?si=3ZFhQkqDQMio1vfXm6SWXA

    Abre la lista una de las bandas más extrañas, peculiares y bizarras de los años 90 en Gijón. Materia Gris fue un dúo formado por el Vini Reilly asturiano, el mejor guitarrista de el Xixón Sound, Luis Navarro (ex Detritus X) junto con Luis Mediavilla fotógrafo y personaje sin par. Nadie como ellos.

    Los Delinquentes, sin embargo, celebran la primavera de forma muy distinta al flemático escepticismo del norte. 

    El último disco de Camarón “Potro de rabia y miel” (Phillips, 1992) con portada de Miquel Barceló se tardó más de un año en grabar, pero estuvieron todos sus compañeros arropándole. En esta rumba, Camarón canta a la primavera con Paco de Lucía y Carles Benavent al bajo.

    “Primavera 0” fue el primer single de “Dynamo”, el sexto disco de estudio de Soda Stereo, lleno de guitarras de las que Kevin Shields habría estado orgulloso. Sin embargo, fue un disco que no tuvo una grandiosa recepción y en vez de ir al verano, pasaron a un invierno que les llevó a grabar sólo otro disco más y posteriormente, separarse. 

    Flaming Lips, desde Oklahoma, a mediados de los ochenta, antes de que Wayne Coyne se convirtiera en el brutal personaje escénico es ahora y aún bebían deHüsker Dü, se acordaban de la primavera.

    Nina Simone pone a voz a esta letra que define a la perfección como vive la gente que sin estar en primavera, la sangre se le altera. Y cómo es estar “alegre, pero de una forma melancólica”. Un directo de 1959 para este poema cantado de 1945. 

    No podía faltar “The Boss”, el artista con el apellido más primaveral y juvenil del rock, en esta canción de descripción cinematográfica.

    Seguimos con otros colosos de la música americana, The Beach Boys, en una de las joyas más increíbles que hayan interpretado. Lo hacen sin instrumentos, a capella, con las cinco voces trenzadas entre sí como un arcoíris de lluvia y sol. Este tema se publicó por primera vez en 1957 por Jimmy Rodgers, pero los californianos se basan en la versión que hicieron de The Four Freshmen, el grupo favorito de Brian Wilson. Pura armonía americana al alcance de muy pocos.

    Felix Mendelssohn (sí, el mismo que la leyenda dice que recuperó “La Pasión según San Mateo” de Bach de manos de un carnicero que envolvía la carne con sus partituras), entre 1839 y 1845 compuso una serie de piezas tituladas “canciones sin palabras”, que podrían ser como las “Bagatelas” de Beethoven o los lieder de Schubert, pero sin texto. Estructura ABA. Ésta se conoce como canción de la Primavera.

    Y qué mejor forma de finalizar esta Playlist con la misma frase que empezamos:

    “Giunt’ è la Primavera e festosseti
    La Salutan gl’ augei con lieto canto”.
    “Llegó la primavera y, festivas,
    las aves la saludan con su canto”

    Antonio Vivaldi escribió un soneto para cada uno de los cuatro conciertos conocidos como “Las cuatro estaciones” en uno de los primeros ejemplos de música programática, aunque muy pocas veces estos sonetos se recitan en los auditorios. Cada concierto, como un soneto, está dividido en tres partes.

    Cerramos con el primero de esos cuatro conciertos: Concerto nº en Mi mayor, Op. 8, RV 269, el llamado “La Primavera”.