Abedules, glaciares y otros placeres de altura

    caminante

    Los rigores veraniegos de este país pueden llegar a ser muy agobiantes, pero nuestra rica geografía física permite otras opciones estivales. No todo va a ser playear. La montaña también existe.

    Para comenzar de forma suave, para quien no quiera playa, pero tampoco desee calzarse la Chirucas, Esclarecidos proponen un monte que es casi, casi urbano, al lado de San Sebastián; ideal para superar colapsos emocionales. 

    A Family, donostiarras de pro, Igueldo les sabe a poco y proponen latitudes más septentrionales. Abedules, glaciares y demás placeres de altura.

    Pauline en la Playa y Duncan Dhu conocen bien las ventajas del monte y los bosques cantábricos. 

    Sidonie, en uno de sus temas más Primal Scream, loan al bosque como lugar de escapada del muy húmedo y muy caluroso verano barcelonés. Y como muestran en su vídeo, si es con sustancias psicotrópicas, mejor. 

    Nacho Vegas recurre a la metáfora del árbol con raíces sólidas para hablar del amor profundo. Añade este verso elocuente: “Y hacemos lo que hay que hacer/Procuramos sombra a los de abajo”. Y sí, ¿Quién quiere refugiarse del sol con una sombrilla pudiendo guarecerse bajo las ramas de un árbol”. Con María Rodés a los coros, aún hay más sombra.

    Lorena Álvarez, asturiana residente en Granada, continúa con la metáfora arbórea para explicar su desastre. Los árboles, el bosque, el monte permiten al ser humano vivir sin la presión de la perfección interior y exterior. 

    Xoel López y Roberto Carlos elevan sus espíritus y nos cuentan dos historias de purificación personal. Algo que en ciertas playas es difícil de lograr. 

    Los maños Tachenko, con nombre de jugador ruso -bueno, ucraniano-, preguntan con toda lógica qué tiempo hace en los Urales y no en los Monegros. 

    ¡Buen verano en la cumbre!

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